Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
El que come tierra, carga su terrón.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Pan ajeno, caro cuesta.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
A cena de vino, desayuno de agua.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Es mejor sudar que temblar
Nunca bailes en una barca pequeña.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
No es quejido, sino que jode.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Cuando la milana pía, agua para tres días.
A cada paje, su ropaje.
A un bagazo, poco caso.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Al más charrán paga le dan.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Abril concluido, invierno ido.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
La barriga llena da poca pena.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Palabra de boca, piedra de honda.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Almendro de enero, no llega al cesto.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Al gorrino y al melón, calor.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Buena burra hemos comprado.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.