La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
A más años, más desengaños.
Por las vísperas se conocen los santos.
Nunca anochece donde se ama.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Come y bebe, que la vida es breve.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Bien te quiero y mal te hiero.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Grano a grano, se llena el granero.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
En bote pequeño la buena mermelada.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Cuando canta la rana, buena semana.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Hombre harto, no es comilón.
Nunca falta un roto para un descosido.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
El que no arriesga, no pasa el río.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Ruego de Rey, mandato es.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Pan ajeno, caro cuesta.
Agua al higo y a la pera vino.
Quien tiene miedo tiene desgracia.