Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
No lo hurta, lo hereda.
No busques pan en la cama del can.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Breve habla el que es prudente.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Achaque el viernes por comer carne.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
El hombre es para el hombre un espejo.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Quien se va, vivo y muerto está.
La muerte, al pobre no se atreve.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Café cocido, café perdido.
Este es carne de cañón.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
El arroz ya está cocido.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Como es el padre, así es el hijo.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Lo bueno dura poco.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Barba a barba, vergüenza se cata.
A padre ahorrador, hijo gastador.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
La vaca grande, y el caballo que ande.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Músico pagado, contento pero desafinado.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.