Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Agua al higo, que ha llovido.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La prisa es la madre de la imperfección.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Tirar la casa por la ventana.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Es agua derramada.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Enero mes torrendero.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Al higo por amigo
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Comer arena antes que hacer vileza.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El que nace capacho, muere serón.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Buscar los tres pies al gato.
Castaña la primera y cuca la postrera.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El mosquito de uno es el camello de otro.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Las paredes oyen.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Pobreza no es vileza.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
El que se brinda se sobra.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Para uno que madruga otro que no duerme.
De la risa al duelo un pelo.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio