Pobreza no es vileza.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
De la risa al duelo un pelo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Come y bebe, que la vida es breve.
El que se brinda se sobra.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Por las vísperas se conocen los santos.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Bien te quiero y mal te hiero.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Hombre harto, no es comilón.
En bote pequeño la buena mermelada.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Cuando canta la rana, buena semana.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
A caballo que se empaca, dale estaca.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Grano a grano, se llena el granero.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Nunca falta un roto para un descosido.
Agua al higo y a la pera vino.
Ruego de Rey, mandato es.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
El que no arriesga, no pasa el río.
A catarro gallego, tajada de vino.