Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
A capa vieja no dan oreja.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
la ropa son alas.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Por la víspera se conocen las fiestas.
El mal trago pasarlo pronto.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El amor es como el agua que no se seca.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
La intención hace la acción
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Limosnero y con garrote.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El dar y el tener, seso ha de menester.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Calienta más el amor que mil fuegos
Al asno lerdo, arriero loco.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Al catarro, con el jarro.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.