El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El corazón engaña a los viejos.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
La buena mula en el establo se vende.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Arriba canas y abajo ganas.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Alforjas llenas quitan las penas.
Poco y entre zarzas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Hay gustos que merecen palos.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Boca de miel y manos de hiel.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Yerro es ir de caza sin perro.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.