Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
A buen santo te encomiendas.
Los pensamientos no pagan peaje
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Para cerdos, buenas son bellotas.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
No escupas contra el viento.
A buenos ocios, malos negocios.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Olla con gallina, la mejor medicina.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
No se manda al corazón
De casta le viene al galgo.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
De lejos parecen y de cerca son.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Año de neblinas, año de harinas.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Por puerta abierta ladrones entran.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.