Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Las obras, con las sobras.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
La democracia también genera hombres deshonestos
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El ama brava, es llave de su casa.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Palabras de santo, uñas de gato.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La alegría todo mal espanta
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Quien hace malas, barrunta largas.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Ponerse la tapa en la cabeza
Mal se conforma con el viejo la moza.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
No con quien naces, sino con quien paces.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El que canta, sus males espanta.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Del reir viene el gemir.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Nadie sabe para quien trabaja.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
No canta mal las rancheras.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".