En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Del reir viene el gemir.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Nadie sabe para quien trabaja.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
No canta mal las rancheras.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Sacar los trapos al sol.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
El que es perico donde quiera es verde.
El vino, de la verdad es amigo.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El arma es enemiga de su dueño.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Ama profunda y apasionadamente.
La intención es lo que vale.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A donde fueres haz lo que vieres.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Juntos en las duras y en las maduras.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Hasta la muerte, todo es vida.
No hay dos sin tres.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.