La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Leer entre renglones.
Hacer el primo.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
El verano es la madre de los pobres
Cólera de amantes resurgir del amor
El sueño y la muerte hermanos parecen.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Enero desaloja las camas
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Como pecas, pagas.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
A la ocasión la pintan calva.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Un ruin ido, otro venido.