Según hagas tu cama, así dormirás.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Cuentas claras, amistades largas.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La envidia es una mala consejera.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El que se casa, quiere casa.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
En boca cerrada no entran moscas.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Alegría y desgracia no son eternas
Cada dueño tiene su sueño.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
No hay casa donde no haya su calla, calla.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Casa ordenada, casa salvada.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.