A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
La mentira busca el rincón.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
El que la hace, la paga.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Malos reyes, muchas leyes.
Los celos son el amor propio de la carne
A lo que no puedas, no te atrevas.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Más vale que sobre que no que falte.
Confía en lo que ves
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Caminito comenzado, es medio andado.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
El mirón, ¡chitón!.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
A todo marrano le llega su diciembre.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.