El mundo está vuelto al revés
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
La mala cama hace la noche larga.
Las arrugas son la tumba del amor
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Son cucarachas del mismo concolo.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Gato con guantes no caza ratones.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El burro hablando de olotes.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Si hay miseria, que no se note
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El arenque cuelga de sus propias agallas
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
¿Mirón y errarla?.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Roer siempre el mismo hueso
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.