Matar dos pájaros de un tiro.
Amigo viejo y casa nueva
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Viejos los cerros y reverdecen
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Amigos pobres, amigos olvidados
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
La mujer rogada y la olla reposada.
Me lo contó un pajarito
Quien mal casa, tarde enviuda.
No hay primera sin segunda
Las palabras se las lleva el viento.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
A la hora mala no ladran los perros
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Donde comen dos comen tres.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
A otro perro con ese hueso.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Buitres y milanos, primos hermanos.
El fraile, la horca en el aire.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Mucho ruido y pozas nueces.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Pueblo chico infierno grande.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Otra cosa es con guitarra
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Aire de Levante, agua delante.
Quien calla otorga
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Contigo, pan y cebolla.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.