Al desdén con el desdén.
El perro viejo no ladra sin razón.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El deseo hace hermoso lo feo.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
No te metas en querellas ajenas.
Entre bueyes no hay cornadas.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
El ojo quiere su parte
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El que de joven corre, de viejo trota.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Hombre prevenido vale por dos.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
A falta de pan, buenas son tortas.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Padres viejos, hijos huérfanos.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Una golondrina no hace verano.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
No siempre huye el que vuelve la espalda
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Lo bien hecho bien parece.
La cortesía exige reciprocidad.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Cada malo tiene su peor.