Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Dádivas quebrantan peñas.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El amor es como el agua que no se seca.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Buey viejo asienta bien el paso.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Bollo de monja, costal de trigo.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Lo imposible, en vano se pide.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Abogacía que no zorrocía.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
El santo ausente, vela no tiene.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Más vale sudar que estornudar.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Camino malo se anda ligero.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Donde hay carne, hay hermosura.
Untar la carreta para que no chirrié.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.