Favorece al afligido, y serás favorecido.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El santo ausente, vela no tiene.
Camino malo se anda ligero.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Errando errando, se va acercando.
De joven maromero y de viejo payaso.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Agua de mayo, no cala el sayo.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Caridad y amor no quieren tambor.
El de las piedras hace pan.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Al loco y al toro, dale corro.