El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Esa más viejo que Matusalén.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Haber sido cocinero antes que fraile.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Escucha tu corazón... que sabe.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Vísteme despacio que tengo prisa.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Antes doblar que quebrar.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Dádivas quebrantan peñas.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Buey viejo asienta bien el paso.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
El amor es como el agua que no se seca.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Abogacía que no zorrocía.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Bollo de monja, costal de trigo.
Lo imposible, en vano se pide.
Untar la carreta para que no chirrié.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Donde hay carne, hay hermosura.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Más vale sudar que estornudar.