Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Vale más una vieja que un pejeverde.
De casi no muere nadie.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Cuentas viejas líos y quejas.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Hermano mayor padre menor.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Miren quién habló, que la casa honró.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Cuanto más primos, más adentro.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
En la amistad, quien más da, menos recibe
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A bestia loca, recuero modorro.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
A perro macho lo capan una sola vez
Para ser bella hay que ver estrellas
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Bicho malo nunca muere.
Me traen por la calle de la amargura.
A un traidor, dos alevosos.
El viejo que se cura, cien años dura.
Una manzana roja invita piedras.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
En el camino se enderezan las cargas.
Componte para el marido y no para el amigo.
El hambre es una fea bestia
Los amigos se conocen en las ocasiones.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Ser un mordedor de pilares
Chico de plaza, chico de mala raza.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Amor breve, suspiros largos
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.