Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
No es bueno huir en zancos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Ingratos hacen recatados.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Quien roba una vez, roba diez.
Mujer que se queja, marido que peca
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Aun el león se defiende de las moscas.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Cada cual en su corral.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Boca de verdades, cien enemistades.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Anda a chinga a otro lado mejor..
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Mujer casada, casa quiere.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Que cada zorro cuide su propia cola.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
La cabra siempre tira al monte.
Se defiende como gato panza arriba.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo