Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Beber por jarra penada, no me agrada.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Culo veo, culo quiero.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
El necio cree que todo lo sabe.
No hay alegría sin aflicción.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
La barriga llena da poca pena.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Para creer hay que querer creer
A quien mucho tiene, más le viene.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Al niño que llora le dan pecho.
Hay que andar más tieso que un ajo.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Donde está el rey, a cien leguas.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El abismo lleva al abismo
Buena muerte es buena suerte.
No te fíes del sol de primavera.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.