Las mujeres quieren ser rogadas.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
De lo que come el grillo, poquillo.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Malo es no podar pero peor es desmochar.
A las diez en la cama estés.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Una maravilla, con otra se olvida.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
La buena vaina no hace buena la espada.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No enturbies aguas que hayas de beber.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
El que paga manda y el que no se aguanta.