Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Bonito era el diablo cuando niño.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Abril, uno bueno entre mil.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Arroz pasado, arroz tirado.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Cada día verás quien peque y pague.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Sin puta y ladrón no hay generación.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Las noticias malas tienen alas.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Piedra que rueda no hace montón.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Es agua derramada.
Le dieron como a violín prestado.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Ni miento ni me arrepiento.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Indio con puro, ladrón seguro.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Mucho ayuda el que no estorba.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Como se vive, se muere.