En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
La falta de progreso significa retroceso.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Nadie busca ruido con su dinero.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El pimiento pequeño es más picante.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Llevar bien puestos los calzones.
Parecerse como un huevo a una castaña.
El hombre es un animal de costumbre.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Quien se quemare, que sople.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Ladran, pues cabalgo.
Bien reza, pero mal ofrece.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Agárrate, que hay curvas.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
La vida es la novia de la muerte.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.