Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
No seas mono, porque te bailan.
Cavas tu tumba con los dientes.
Saber cuántas son cinco.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Cada uno canta como le pagan.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
El que madruga, es sereno.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Poca hiel corrompe mucha miel.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
La falta de progreso significa retroceso.
Peor es la moza de casar que de criar.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Al buen vino, buen tocino.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Nadie busca ruido con su dinero.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El pimiento pequeño es más picante.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.