¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
A buena barbechera, mejor sementera.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
No tocar pito.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
El mundo es de la gente activa
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Gente de navaja, poco trabaja.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Un protector es como un manto.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Amor por cartas son promesas falsas.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Mucho ojo, que la vista erro.
Es más barata la cena, que se come en casa ajena.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Cavas tu tumba con los dientes.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Libro prestado, libro perdido.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
No seas mono, porque te bailan.