El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
En bote pequeño la buena mermelada.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Sabe más que los ratones colorados.
Zurcir bien es más que tejer.
Paciencia y barajar.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Cada hombre deja sus huellas.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Belleza de cuerpo no se hereda
Sin viento no hay oleaje.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Mano que te da de comer no has de morder.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Galga salida, a liebre parida.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Clavija del mismo madero no la quiero.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El hambre aguza el ingenio.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Real que guarda ciento, es buen real.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Más claro no canta un gallo.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Nadie se muere dos veces.
El perro hambriento no teme al león.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Bien cantas, pero mal entonas.
Calma piojo que el peine llega.