El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Tiempos pasados fueron mejores.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Ignora al ignorante.
Por la boca muere el pez.
Baila Antón según le hacen el son.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Abril concluido, invierno ido.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
A mala lluvia, buen paraguas.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Pedir más es avaricia.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Iguales, como cabo de agujeta.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
A candil muerto, todo es prieto.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Jugarse hasta la camisa.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Confesión obligada, no vale nada.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Cada mozo lancee su toro.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Nada es barato sin una razón.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.