Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
No hay viejo sin dolor.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
No siempre el mejor camino es el más corto.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
De mala vid, mal sarmiento.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Buen oficio es no tener ninguno.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Quien te quiere, no te hiere.
El que no te conozca, que te compre.
Gato enratado no quiere pescado.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Donde hubo pan migajas quedan.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Estás entre la espada y la pared.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Tiempos pasados fueron mejores.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Ignora al ignorante.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Baila Antón según le hacen el son.
Quien baila, de boda en boda se anda.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Abril concluido, invierno ido.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
A mala lluvia, buen paraguas.