El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Iguales, como cabo de agujeta.
Pedir más es avaricia.
A candil muerto, todo es prieto.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Confesión obligada, no vale nada.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Jugarse hasta la camisa.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Nada es barato sin una razón.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Cada mozo lancee su toro.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Mujer ventana, poco costura.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Moro viejo, mal cristiano.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Malo vendrá que bueno me hará.
El corazón es el primero que vive y el último que muere