Después de comer, ni vino, ni mujer.
No hay quinto malo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Alegría amagada, candela apagada.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La lengua unta y el diente pincha
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
No hay viejo sin dolor.
Que no llegue la sangre al río.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
De mala vid, mal sarmiento.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Buen oficio es no tener ninguno.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Quien te quiere, no te hiere.
El que no te conozca, que te compre.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Gato enratado no quiere pescado.
Donde hubo pan migajas quedan.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Estás entre la espada y la pared.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.