No hay provecho propio sin daño para otro.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Un loco hace ciento.
Estar entre Pinto y Valdemoro.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Hablando se entiende la gente.
A los locos se les da la razón.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Buena condición vale más que discreción.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Tropezando se aprende a caminar.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Sueño sosegado no teme nublado.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
El sarampión mata a lo traidor.
Buen moro, o mierda u oro.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
A lo hecho, pecho.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.