Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Bebe y ata la bota.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Buena crianza no pierde punto.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Por San Blas, el besugo atrás.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
A buen servicio, mal galardón.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
El ignorante es poco tolerante.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
No todo el que chifla es arriero.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Es más el ruido que las nueces.