A burra nueva, cincha amarilla.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Real ahorrado, real ganado.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Escucha el silencio... que habla.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Con pedantes, ni un instante.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Cada día olla, amarga el caldo.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Después del relámpago viene el trueno.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Juramento, juro y miento.
El tiempo es el mejor consejero
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Hay confianzas que dan asco.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.