Sobre mojado, llueve.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Unos tanto y otros tan poco.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Hasta el más santo tiene su espanto.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Buen pedidor, mal dador.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Hay que dejar ir al mundo como va
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
La oración breve sube al cielo.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Nada con nada, total nada.
Caga más una vaca que cien palomos.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
A caballo comedor, cabestro corto.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Dios castiga sin dar voces.
Las grandes penas no se quejan.
Hacer un viaje y dos mandados.
Toda flor quiere ser fruto.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Real ahorrado, real ganado.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
A burra nueva, cincha amarilla.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Escucha el silencio... que habla.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.