Hijo de gata, ratones mata.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Pintada en los WC.
Una van de cal y otra van de arena.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
A brutos da el juego.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Favor publicado, favor deshonrado.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Con el amor está el temor
Buen pedidor, mal dador.
Nunca anochece donde se ama.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Sobre mojado, llueve.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Caga más una vaca que cien palomos.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
A caballo comedor, cabestro corto.
Hay que dejar ir al mundo como va
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Dios castiga sin dar voces.
Unos tanto y otros tan poco.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.