Agua y sol, tiempo de caracol.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Cría cuervos y tendrás más.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Al viejo pelele, todo le duele.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
La muerte, al pobre no se atreve.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
La buena uva hace buena pasa.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Canas y armas vencen las batallas.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
No es lo mismo ser que haber sido.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Con el ingrato, no tengas trato.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Un buen día nunca se olvida.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Jamás digas: nunca jamás.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.