En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Hay quien no ve su camino.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Callar como puta tuerta.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Entre más viejo más pendejo.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Jugar la última carta.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Hasta el final nadie es dichoso.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Hambre larga, no repara en salsas.
El mundo es de los audaces.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
No hay año sin desengaño.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Lo comido por lo servido.