El arroz es el nervio de la guerra.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Comer sin vino, comer canino.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
El agradecido no olvida el bien recibido.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Hacienda de pluma, poco dura.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
La zorra se conoce por la cola.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La crianza aleja la labranza.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
En Octubre, la oveja cubre.
El movimiento se demuestra andando.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
El toro y el melón, como salen, son.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.