Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La zorra, por la cola.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Todo flujo debe tener su reflujo.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Te casaste, te entera.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
La muerte hace reflexionar.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
La casa quemada, acudir con el agua.
El que no llora no mama.
Donde hay obras, hay sobras.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
El que quiere subir inventa la escalera.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
A la gorra, ni quien le corra.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El ruin buey, holgando se descuerna.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Una mentira puede matar mil verdades.
A buen bocado, buen grito.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
De sabios es cambiar de parecer.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.