Oír, ver y callar, para en paz estar.
La buena lectura, alivia la tristura.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Por San Antón, la gallina pon.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Un mal con un bien se apaga.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Variedad es causa de amenidad.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Yo que callo, piedras apaño.
Decir bien y obrar mejor.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Más vale odiado que olvidado.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Eso es como pedirle peras al olmo.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Marido rico y necio no tiene precio.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
La crianza es buena los trece meses del año
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.