Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Donde hay pelo hay alegría.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Agua de llena, noche de angulas.
A barbas honradas, honras colmadas.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
El que mal vive, poco vive.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
El que calla, otorga.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Dos es compañía, tres multitud.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
En casa del herrero, martillo de palo.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Buenas razones cautivan los corazones.
Hablar en plata blanca.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.