Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Nunca falta un borracho en una vela.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Quien sabe, sabe.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Ningún ladron quiere ser robado.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Es más terco que una mula.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Cinco puercos son manada.
Para todos hay un cementerio.
La ventura es paño que poco dura.
Volverse humo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
No ha visto muerto cargando basura.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Dos capitanes hunden la nave.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Una alegría esparce cien pesares.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Hable el sabio y escuche el discreto.