Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
A tal amo tal criado.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
A tres azadonadas, sacar agua.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Indio comido, puesto al camino.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
El vino es la teta del viejo.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Escucha el viento... que inspira
El hogar del Ingles es su castillo.
Buena ventura solo con otra dura.
Año de hongos, año de nieve.
La alegría intensa es cosa seria
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Valgan las llenas, por las vacías.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
La suerte es loca y a todos nos toca.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
A gran seca, gran mojada.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Dios habla una lengua extranjera.
Callando el necio, se hace discreto.
De bajada todos los santos ayudan
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Juego de manos, rompedero de ano.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.