De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Llagas viejas, tarde sanan.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El amor no hace hervir la olla
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Hacer de un camino, dos mandados.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Orden y contraorden, desorden.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Irse con la música a otra parte.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Hormigas con ala tierra mojada.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Más haces callando que gritando.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.