En San Antonio todo puerco es bueno.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Del odio al amor hay solo un paso.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Malos reyes, muchas leyes.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
A nadie le amarga un dulce.
El placer es víspera del pesar.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Al que obra bien, bien le va.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Pedir más es avaricia.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Tiene más dientes que una pelea de perros
A perro macho lo capan una sola vez
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
De buena semilla, buena cosecha.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
En la tardanza está el peligro.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que llora su mal, no lo remedia
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Viejos los cerros y reverdecen
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Ese huevito quiere sal
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Fíate del santo y no le prendas vela.
El primer amor nunca se olvida