Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Para el avaro, todo es caro.
Para prosperar, madrugar.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Espéjate para que veas cómo eres.
Un indio menos, una tortilla mas.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
El que apura su vida, apura su muerte.
Chilla más que un camionao é pollos.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Los compañeros de cama se escogen de día
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
No tienes dedos para el piano
Pa'trás como las del marrano.
Contigo, pan y cebolla.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
A marido ausente, amigo presente.
En boca cerrada no entran moscas.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
La cosa bien pensada jamás es errada.
El que algo teme, algo debe.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Soy una parte de todo lo que he encontrado