Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
El que necesita, te visita.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Pobreza no es vileza.
Pecado callado, medio perdonado.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Dar el consejo y el vencejo.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Del lobo un pelo.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
La cascara guarda el palo.
Es mejor deber dinero y no favores.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Matar pulgas a balazos.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
La cabra siempre tira al monte.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
No necesito tecomates para nadar.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.