Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Más vale la seguridad, que la policía.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Tranquilidad viene de tranca.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Nunca llovió que no se despejara.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Pasado mañana, mañana será ayer.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
El ceremonial es el humo de la amistad
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
A barriga llena, corazón contento.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La mentira produce flores, pero no frutos.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Pedir peras al olmo.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Más raro que perro verde
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.