Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Borracho que come miel, pobre de él!
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Si vives de fiado, vives señalado.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Fingir locura, es a veces cordura.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La manda del bueno no es de perder.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El hombre apercibido medio combatido.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Con pelito... no hay delito.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.