No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
A los tontos no les dura el dinero.
Otros tiempos, otros modos.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Mujer precavida vale por dos.
Hazte responsable de tus actos.
Cien refranes, cien verdades.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Toda desgracia es una lección.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
A cautela, cautela y media.
Saber de pobre no vale un duro
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
De necios es huir de consejos.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Donde hay duda hay libertad.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él