Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Sarna con gusto no pica.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
No hay mano que pueda para el tiempo
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Lo raro es caro.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Los bellos caminos no llevan lejos.
Una buena campana se siente de lejos.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
A llorar al cuartito.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Otra cosa es con guitarra
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Bailando con la más fea
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Las damas al desdén , parecen bien.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Lo que abunda no daña.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La buena vida no quiere prisas.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
No hay que llevar cocos al puerto.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Tu hablar te hace presente.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A buen salvo está el que repica.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Dame dineros y no consejos.